Los bebés inician su aprendizaje desde su primer contacto con el mundo. Pronto hay que acondicionarles un espacio en casa para que exploren el ambiente y qué mejor manera que a través del juego. Estos juguetes contribuyen con ese proceso.

1. Los apilables:

Con los que se trabaja la motricidad fina y la coordinación óculo-manual.


2. Los encajables:

De formas geométricas o animales, con los que además de trabajar coordinación visomanual, y destrezas finas, se trabaja la memoria de formas, y los niños aprenden la dinámica del puzzle, juego completísimo y junto con las construcciones, importantísimo en el juego de los niños. En esta gama de juguetes, existe una gran variedad, elijámoslos en función de la edad y de los gustos del niño. Cuando juguemos con construcciones, es bueno, favorecer tanto que el niño realice su propia construcción, fomentando su creatividad, como que copie un modelo, bien de los que nos trae la propia caja, o el que le realice el adulto que está con él.


3. Marionetas:

El uso de marionetas nos servirá para estimular de forma divertida a los niños. Estos juguetes ayudan a incentivar el sentido de la vista, del tacto… Y cuando sean un mayores, ellos mismos podrán crear sus propias historias y representarlas.


4. Juguetes sonoros:

Los colores, los sonidos y las apariencias son fundamentales en los juguetes, los colores llamativos sirven para atraer la atención del niño, que los seleccione y empiece a jugar con ellos. Las diferentes texturas y la introducción de sonidos estimulan los sentidos de la vista el tacto y el oído, y favorecen el aprendizaje asociativo.