La socialización es un aspecto muy importante del desarrollo cognitivo de los niños, es por esto que es fundamental fomentar las actividades en grupo con otros niños o con la familia. Ciertamente, en los juegos donde los niños tienen que interactuar, pueden aprender valores como la solidaridad y desarrollar empatía



Durante el preámbulo del propio juego, cuando se establecen las reglas, los roles… los niños, conocen el concepto de democracia y lo llevan a la práctica, valoran las opiniones de otros, se ponen en su lugar, se toman decisiones, se resuelven conflictos y hay cooperación; además, estimulan el ámbito lingüístico.



Así mismo, cuando juegan con otros niños, a diferencia de si juegan solos, descubren que existen reglas de la casualidad o de la probabilidad o reglas de conducta, que deben seguirse si quiere que los demás jueguen con ellos.



En los juegos estructurados se “compite” y los niños comprueban su propia valía y esfuerzo. Aunque es importante tener en cuenta que la competitividad ha de ser sana.